2 abr. 2015

Nada como el calor de su alma para hacerme reencontrar con las cosas más ocultas en lo mas recóndito de mi alma. 
Esa sensación de que todas las cosas que están desconectadas, de repente hagan conexión; de que mis fantasmas desaparezcan y mis problemas mermen. 


Cada paso a su lado, es una semilla en un gran campo que queda por sembrar. Su mano, su voz, su alma, su corazón, irradia luz para que todo florezca y las sombras desaparezcan. 



Cada momento es un encuentro catarquico. Su beso es motor de las ganas incontrolables de ser mejor y de ser lo mejor. Cada beso refleja toda la bondad del mundo. 



En sí, todo su ser redirige mi mirada hacia el mundo, desde lo más simple, hasta lo más complejo. 

Que alocada es tu habilidad de hacer todo más bonito, hasta las cosas feas pesan menos..


Si vieras desde mi perspectiva el gustito lindo que le das a todo. Como lo gris y lo abstracto va tomando color y forma. Como el ruido se va convirtiendo en música. Cómo el calor humano es oxigeno para el alma pero ese calor humano que abarca sentimientos no el que recae en lo carnal. Sino ese que te mueve y no lo podés y en parte, querés controlar.



Tus miradas derriten cualquier cosa y tu sonrisa traspasa todos los límites haciendo que hasta le tome aprecio al color rosa.



Sentir que tu alma está conectada a la mía, que tu amor es correspondido, y además es algo reciproco hace que todo gire en el sentido correcto. Hace que sienta que mi pasado, y mi presente estén bien cuando siempre odié mis fantasmas. 



De a poco llenas todos mis vacíos, ahuyentas mis miedos y desajustas los cordones de mis máscaras, que son el escudo contra todas mis vulnerabilidades. 



Haces que me sienta magnánime en la victoria de haber encontrado por fin a quién yo tanto buscaba, de haberte encontrado. 



Las cosas que me gustan, me gustan cada día más. Y mis sueños te guardan un lugar encontrándote en todo lo que anhelo cumplir. 



Toda dificultad es un aprendizaje para buscar nuestro bien común, para crecer y ser cada día mejor. Sos mi puente entre la fantasía y la realidad. Vos me haces hacer balanza, me das esa estabilidad que necesito. 



En retrospectiva, todo se dio de una manera tan natural e inesperada. Que sin lugar a duda todo se dio de la manera en que se tenían que dar las cosas para que nuestros caminos se cruzaran y marcaras algo diferente al resto de la humanidad. 



Entonces, ¿Cómo no querer tenerte y cuidarte para toda la vida? Si me convertí en un vaivén de emociones desde que vos estás. 



No tengo otra cosa que esperar más que lo mejor para lo que está por suceder.