9 may. 2014

Bajo la Misma Estrella

Siempre fui de la idea de que despedirse es una de las peores cosas para el alma, es algo tan pesadísimo que hace que hasta el cuerpo casi ni resista mantenernos de pie.Hoy me toca despedirme de vos, lamentablemente, hoy es nuestro turno.. Tanto mami y yo como vos de nosotras dos.

Que difícil va a ser acostumbrarse a volver a casa y no verte mas acá, paseando por el patio, reclamando tu merienda, o escuchando tus ladridos incesantes que nos ganaban por cansancio. 

Quisiera que volviera aquel día en que cuando cumplí 3 años te trajeron a casa en una caja de zapatos, con tan solo 12 meses de vida. Todo chiquito, negrito, con el pechito blanco y partes marrones en tu trompita y las patas. Con esa pancita gorda, redonda, suave y rosita. Indudablemente dimos los primeros pasos juntos, aprendimos a correr juntos, pasamos horas y horas jugando juntos. 

Esas horas se volvieron días, esos días semanas, esas semanas meses y esos meses terminaron siendo años. Años en los que vos y yo compartimos tantas cosas, paseos, risas, siestas, tomábamos sol, corríamos, nos enojábamos el uno con el otro, cuando yo lloraba vos venias y me dabas amor, cuando estudiaba en el patio vos venias a desconcentrarme y que bien te salia.. Tantas meriendas, días de lluvia, de nubes, tormentas, hasta pasamos una inundación donde estabas paradito tan asustado, y por ultimo un tornado..

Gracias por esperar a que llegase de Tandil, y pasar estas ultimas horas conmigo. Que lindo es recordar juntos la mayoría de nuestras anécdotas. Gracias por tu beso nariz, por tus mimos, por tu amor, gracias por ser lo mejor que me pudo haber pasado. Sos mi luz Totito, nunca dejes de brillar en mi porque me muero. Te amo para siempre.. Gracias por haber venido. Pau.

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