28 ago. 2012

Les cuento un cuento para dormir?

Desde chicos nos gusta que mamá o papá o quien sea, nos cuente un cuento para dormir. Un cuento lindo que nos haga dormirnos felices porque lo que relatan esas lineas muestran algo color de rosa.

Bueno, les voy a contar un cuento antes de que se vayan a dormir.
Erase una vez una muchacha a la que le gustaba soñar, que le gustaban muchas cosas como bailar, cantar, hacer deportes, imaginar, dibujar, soñar, pintar, disfrutar. Y la que nunca dejaba de demostrar la ternura que llevaba dentro.
A medida que fue creciendo, esta muchacha fue tomando como valores primordiales muchos aspectos que consideraba correctos para su vida y su forma de ser. Le gustaba respetar y ser respetada, era justa y pretendía que lo fueran con ella, pero también con el tiempo determinaba que era lo que no le gustaba; y algo que no le agradaba era que tomaran sus sentimientos como un juguete que podían usarlo hasta romperlo y que no sirviera mas.


La muchacha luego de muchas subidas y bajadas con las personas con las que se topaba en el camino e iba conociendo le hicieron aprender muchas cosas, como así también, le hicieron tomar decisiones.. Una de ellas fue, decidir dejar a un lado esa ternura, esos sentimientos dulces y ganas de demostrarle las cosas a los demás. Poco a poco se fue dando cuenta que no todo era como en los cuentos que solían leernos antes de dormir y así poco a poco fue cayendo en la realidad del mundo.

Las amistades temporales, las malas jugadas azarosas del destino, los amores fallidos, fueron quienes le enseñaron a esta muchacha que no todos los que se hacen pasar por amigos lo son verdaderamente, que todos los días Dios nos regala cosas nuevas de las cuales aprender siempre algo distinto y que hay personas que no aprendieron a elegir entre lo que quieren y lo que anhelan y llegan al punto de tenerte como segunda opción por si el primer intento falla, sin quizás pensar racionalmente como actuar después de que cometen los errores y los hacemos dar por aludidos de ello.

Como Dios nos regala un día distinto al que vivimos ayer, hoy y el que vamos a vivir mañana; regalemosle nosotros una nueva predisposición para vivir lo que nos toca. 
Esto es un cuento para dormir, no es el mejor, pero es un cuento para ir a dormir.. Como voy a hacer ahora yo. 

Dulces sueños, que duerman bien.